Fascinante, debido a un percance,
De infortunios, soluciones;
No, de un momento placentero,
De un peligro, nació respuesta.
De lugares no esperados,
Nacen inventos, creaciones;
Benefician hoy a tantos,
Que, de no haberse templado,
No habría mirado.
Cualquiera que fuese el percance,
Hay solución;
Algunos en un tiempo medido,
Otros, en periodo por medir.
¿Desecha la prenda por limpieza?
¿Un hogar por color?
¿Una profesión por ser ofendido?
¿Cuánto más su vida?
Si hay depresión.
Un tronco en su vida,
Puede ser un tallado;
Una piedra,
Una escultura;
Depende de lo que perciba,
De lo que realmente,
Pretenda lograr.
Desechar la vida,
Por conflicto emocional;
La existencia
Por percances de bienes;
¿En cuánto valora su existencia?
En la vida hay momentos,
En que felicidad está presente;
En medio de ello, tristeza, dolor,
Tendrá su lugar, oportunidad;
Porque mientras se está con vida,
Es ineludible, acontecerá.
Momentos de abundancia,
Habrá de escasez;
Empero, no es motivo,
Para decir que la vida,
Ya no tiene razón de ser;
De ser así, el problema no es externo,
Forma parte, de su interno descalabro.
Confronte aquello que exija,
Para proseguir con lo que queda;
Los libres de contrariedades,
Ya no están presentes,
Porque, en este plano humano,
Siempre habrá, algo, que confrontar.
Mas, sólo no está,
Hay un Dios en espera,
De exhibirle su amor;
Pero, de usted depende,
Qué ha de procurar,
Del Supremo o aquello que cerrará.