Creo en lo infinito,
porque allí moras,
Creo en lo imposible,
porque allí trabajas,
Creo en la santidad,
porque allí tu permanencia,
Creo en tu amor
porque se recibe, lo extiendes.
Creo en Tus promesas,
porque jamás mientes,
Creo en los débiles,
porque Tú los fortaleces,
Siendo uno, recibo de
Tu gracia,
Permanente, en la
buena batalla de fe.
Creo la en la Biblia,
porque es Tu voz,
Creo en cada Palabra
dada de luz;
Creo en el Antiguo,
creo en el Nuevo,
No se contradicen, conducen
a Él.
Creo en lo inmenso,
en lo diminuto;
En el hombre anciano,
el más pequeño;
Escucho su voz, su
sueño,
Pero, más me deleito,
En ver en ellos, Tu
dedo.
Creo en los cambios,
avance,
Porque a cada paso,
Tu trabajo,
La obra que realizas
en cada vida,
Que ha Ti se ha entregado.
Creo en Tu justicia,
en tu gracia;
Creo que has dado
mucha más,
De lo que aún se
escucha, se entienda;
¡Sí! En Tus
misterios, por revelar.
Creo en Tu paciencia,
por cada despertar,
El avance del día,
El resultado final
que habrá en Tu presencia,
Los adoradores, los
redimidos por Ti.
Simplemente creo en
Ti,
Complicadamente, creo
en Ti;
Es por Tu socorro,
que hay continuidad,
Aun a pesar de
oposición, Tu poder,
Vences Dios,