¿Puedes escucharme?
Soy Jesús, que te
ama;
Pero distraído
estabas,
Con todo aquello,
Que, a tu carne,
Era más
apetecible,
A tus ojos, más
atractivo.
Tengo algo que
decirte,
En ese camino, que
estás,
Tu tiempo, está por
expirar;
Y luego, ¿qué será de
ti?
¿Hacia dónde más,
descenderás?
Aun no has estado,
Del mejor lado de la
vida;
Pronto todo, dejará
de ser,
Excepto aquello, que
por fuego probaré.
Y cuando todo
termine,
Y en Mí, todo vuelva
a empezar,
Quisiera que estés
conmigo,
En la nueva
Jerusalén.
Mas depende de ti,
decide.
¿Aún escuchas Mi voz?
Este tiempo es corto,
Para juzgar, será mi
retorno,
¿En qué paraje
estarás?