¿Dónde quedé en la
tormenta?
¿Dónde quedé en mi
dolor?
¿Confiando en Dios o
cerrando la puerta?
Donde pude tener,
descanso en Él,
¿Dónde están las
alabanzas?
¿Dónde están las
glorias a Dios?
¿Dónde están las
declaraciones?
No importa qué, ¡Fiel
es mi Señor!
¿Por qué llorar, como
si no hay esperanza?
¿Por qué temer, como
si todo es destrucción?
¿Por qué buscar, como
si Dios se ha perdido?
El Señor no abandona
a su pueblo.
Todo en sus manos, habla
a mi estado;
Todo en sus manos, ordena
a mi condición;
Todo está en sus
manos, preparada salida;
Dotada por el Señor,
antes, de llegada ansiedad.
La fe enfrenta adversidades,
La fe entiende cuando
hay dolor,
La fe permanece asida
en las pruebas,
La fe levanta sus ojos
a Dios.