Volverán momentos,
En donde brazos tomados,
De un prójimo o perfecto extraño,
Se podrá decir nueva oportunidad.
Volverán los días,
Tomará un tiempo,
Mas, para algunos serán más apreciados,
Mejor vividos, procurando mejoras.
Volverán a correr los niños,
El anciano en algún parque sosegado,
El joven en sus deportes, destrezas;
Los enamorados, pudiendo galantear.
Volverán las iglesias,
Abarrotados por agradecimiento,
Con cantos de gratitud eterna,
Con himnos agradeciendo al Señor.
Volverán las celebraciones,
Acompañados por los invitados;
Sin temor a que no formen parte,
De aquella burbuja familiar.
Volverán, volverán,
Aquellos momentos donde luz,
Sobrecogerá este instante;
Porque oscuridad no es, lo permanente.
Volverá el cambio,
Porque Dios no ha cerrado,
Misericordia, gracia y bondad;
Porque su amor aún presente está.