Callad, enmudeced labios que ultrajan,
Morro que difaman, maltratan;
Infundiendo dolor, esparciendo maldad,
Cuando debes ser, una fuente que bendice.
Engrandezca lengua lisonjera,
Aquella que no entiende,
No acepta corrección, ni ser guiada;
Para ser fuente con respuestas blandas,
Que apaciguan la ira.
Silencio es el mejor resguardo,
Para no pecar con aquellos dardos;
Que como instrumento del diablo,
Lanzamos con la finalidad de herir.
Cuando emitas sonido,
Que sean ondas continuas,
Que transmitan paz; no aquellas disonantes,
Resquebrajas, que lastiman el alma.
Que las palabras sean ordenadas,
Para edificar al que la oyere;
De lo contrario, sólo serán ruidos,