Aún en la sequía
el poder de Dios se manifiesta;
Aún en su nada
hay algo del cual gozarse;
Aún en la pena
hay de qué alegrarse;
Aún en las batallas
está el peligro de afanarse.
Es que nunca
se está exento de pruebas,
nunca se está
libre de tentaciones;
empero la respuesta
está en el haber de cada
hombre,
la responsabilidad
radica en la acción del desenlace.
Nunca en el plano humano
Se estará enteramente
reposado,
Jamás se tendrá paz
En todas las jornadas;
Mas cuando estas se levanten,
Cuando traten de afectar la
barca,
Mantenga su curso fijo,
Al puerto seguro en Cristo.