No es que no pueda,
Es que no acepta,
La verdad, aunque está,
Puesto en evidencia, ante él.
Y, aun contemplando,
Niega la evidencia;
Aun palpando,
Declara, no existe;
Aun negando,
Nada, puede cambiarlo.
Si el silencio tratase,
De robar el momento,
De expresar, no entiendo;
Mentiría, porque, en negación está.
No necesita, ser un científico,
No es necesario, ser de alto
intelecto;
Es más, todo esto entorpece,
El poder apreciar, aceptar,
Lo que todo, anuncia declara;
En el ADN, en el espacio sideral,
En aquel, diminuto insecto;
Hay un Supremo, que todo creó,
Hay un Dios, que tratan de ignorar.
Aunque la torpeza, tiene voz,
Aunque la maldad, incrementado está,
Aunque el infierno, desatado está;
No puede, ni jamás cancelará,
Lo evidente, que en todo hombre está;
Hechos en semejanza, al Creador,
Creados, para adorar;
Esto, detesta el maligno,
Por ello trata, de alterar, lo creado.
Aunque tratase, de ocultar el sol,
Sentirá su calor;
Aunque niegue la verdad,
No cambiará, lo que es;
Porque, lo definido no se altera,
Lo que Él declaró, no dejará de ser;
Todo podrá finalizar, más su Palabra,
Siempre será.