Si nos escuchas, Señor,
Nuestro clamor, a Ti,
Harás, que Tu poder,
Obre a bien;
Restaurando, salvando,
Por amor, a Ti.
Tu ira,
A causa, de nuestros hechos,
Si permanece, perecemos;
Escucha el clamor,
Misericordia, Señor.
Pastor de Israel, atiende la voz,
Guía a Tus ovejas,
Que Tu poder, resplandezca,
Gracias a piedad, Tu gracia.
Restauración,
Haciendo Tu rostro, brillar;
Y, seremos salvos,
Porque estás, siendo victoriosos,
Antes, de iniciar.
Si permanece, Tú indignación,
La oración, no tendrá tu favor;
No seremos librados,
Por el que, en la batalla, nos defiende.
Pan de lágrimas, es un castigo,
Abundancia de llantos,
Escarmiento, por desobediencia
Este es el resultado, de habernos apartado.
Rebeldía,
hace que el enemigo, prevalezca,
porque la fe fluctuó;
permitiendo, que lo adverso se burle,
del que lo debió, de haber vencido.
Clamamos perdón,
Reconozco error,
Torna Señor, danos victoria;
Vuelve a visitarnos,
Victorioso, seremos.
La adversidad, deje de ser,
Vuelve a sembrar, Tu gloria,
Que Tu reprensión, ya no sea,
Afirmando nuestros pasos, oh Dios.