Detente a considerar, lo que Dios tiene para ti;
Planes de bien, no planes de mal,
Salidas, no una prisión;
Que prosperes, no que sufrimiento,
Que avances, no que te detengas;
Que tengas todo, para tu bienestar;
Para que suplas, tu necesidad.
¡Oh! Medita, y entenderás,
Que oposición, trata de cerrar,
Detener, la provisión de Dios;
Las respuestas, a tu petición,
Todo aquello, que el Señor te preparó;
Todo aquello, que es tu bendición.
Nada podrá, retener lo que hace Dios,
La sanidad, que su poder concedió;
La liberación, de tu condición,
La puerta abierta, para tu posesión;
Recuérdalo, espéralo y, confiésalo.
Activa memoria, no estimules olvido,
Activa agradecimiento, despide ingratitud;
Atrae los recuerdos, de los hechos pasados,
Porque el mismo Dios de ayer, es el mismo hoy.