Aquello, ser notorio, debería,
A uno de aquellos, reconocer;
Que pertenecen, a su pueblo,
En algunos, no revisa;
Contrariedad, más bien,
A lo que debería, ser la realidad.
Por lo que deberían, ser conocidos,
¿Quién los ha reconocido?
Aquello que debió ser transmitido,
¿Quién lo ha recibido?
Lo que debería ser visible,
¿Quién lo ha percibido?
Es conocido, ¿qué lo ha distinguido?
¿Qué lo separa?
¿Qué lo une, a los demás?
¿En dónde, ha sido ubicado?
¿Por su amor? ¿Su incomprensión?
¿Cuál es su verdad?
Si el perdido, ve el amor de Cristo,
Posible sea, que mayor entienda,
Ya que palparía, una realidad;
Que aún a pesar, de ser como es,
Hay un Dios, que lo ama,
A través, de aquellos, de su pueblo.