¿Será, que se ha logrado?
¿Cuántas veces, se intentó?
Cada fracaso, acercó,
¿Cuál fue la última, que lo
definió?
Porque, si la desesperación,
Tomase cargo,
Si las ansias, tuviesen liderazgo,
Quedaría abandonado,
Destruido o aplazado,
Lo que ya estuvo, por brotar.
Es que el afán, habla a gritos,
Expresa incoherencias;
Aceptado por aquellos,
Que prefirieron, posponer,
Aquello, que pudo haberlos
beneficiado,
Haber traído el cambio, que tanto
anhelaron.
Estar a punto de caer,
Posibilidad hay, de poder
evitar;
Aunque no se logró, en ese
dado momento,
Vuélvase a levantar;
¿Para qué, el lloro, lamento?
¿Solución dará?
Ordene esa energía,
Para nueva, oportunidad.
Que su último intento,
Sea, porque lo ha alcanzado;
Que su último esfuerzo,
Sea porque lo ha concluido;
No sea de aquellos, que
hablen,
De lo que pudo, haber sido,
Confíe en Dios, y declare,
Lo iniciado, concluido.