Sólo confía, en lo imperecedero,
Sólo permanece, en lo que no se altera;
Permanente, en lo que es la respuesta,
Sin alternantes, que decepcionan.
Camina, sin mirar lo que abandonas,
Avanza, como si no hubiese nada mas;
¿Cómo, considerar lo que varía?
Cuando se posee, lo que resuelve.
Centrado, permanece en la Palabra,
Confiado, extiende en las promesas;
Entregado, a lo que dice Dios,
Exige, de ti mismo, lo mejor.
Libera, tu mente de penumbras,
Libera, tu vida de temor;
No busques, en cada esquina, pesares,
Resuelve fe, entrega, amor.
Hay tanto más, por Él preparado,
Sin reclamar, para muchos, el estado;
No seas uno más, de los que están perdiendo,
Aquello que dice Él, es tuyo.